Misión
Poner la protección jurídica preventiva al alcance de un negocio que no tiene abogado de planta: acompañarlo con orden, claridad y una cuota que pueda pagar cada mes, en lugar de una factura de emergencia cuando ya es tarde.
QUIÉNES SOMOS
El modelo tradicional cobra por hora y por conflicto, así que nadie llama a un abogado para que revise lo que va bien. Nosotros cobramos por mantener el orden, no por defenderte cuando se rompe.
Poner la protección jurídica preventiva al alcance de un negocio que no tiene abogado de planta: acompañarlo con orden, claridad y una cuota que pueda pagar cada mes, en lugar de una factura de emergencia cuando ya es tarde.
Que ningún negocio mexicano tenga que cerrar, vender o empezar de cero por un problema legal que se pudo haber evitado con una revisión a tiempo.
Que cada cliente sepa, en cualquier momento y sin preguntar, en qué estado está su empresa: qué está en regla, qué falta y qué sigue.
No son casos raros ni negocios mal llevados: le pasan a la mayoría de las empresas que crecieron más rápido que su papeleo.
Facturas sin registro, ingresos sin rastro, permisos que nunca se sacaron. Lo ordenamos y lo dejamos operando en regla.
Gente trabajando sin contrato, sin alta en el IMSS o con salidas que nunca se finiquitaron. Cada uno de esos huecos es una demanda esperando.
Clientes, proveedores y socios con quienes nunca se firmó nada. Funciona hasta el día que deja de funcionar.
Declaraciones, licencias, e.firma, avisos. La mayoría de las multas no llegan por hacer algo mal, sino por dejar pasar una fecha.
Porque el trabajo legal preventivo casi siempre es barato, y casi nadie lo hace. No por descuido: porque el modelo tradicional cobra por hora y por conflicto, así que nadie llama a un abogado para que revise lo que va bien. Nosotros invertimos el incentivo: cobramos por mantener el orden, no por defenderte cuando se rompe.
Un despacho tradicional depende de que alguien se acuerde. Una plataforma sola no entiende tu negocio. Nosotros juntamos las dos mitades.
Cada expediente lo revisa un abogado. La tecnología ordena y da seguimiento, pero nunca decide por nosotros qué le conviene a tu negocio.
Tu portal muestra en qué fase va cada trámite, qué documentos faltan y qué se pagó. Se acabó preguntar "¿cómo va lo mío?" por WhatsApp.
Los vencimientos se monitorean solos. La mayoría de las multas no llegan por hacer algo mal, sino por dejar pasar una fecha.
El Check-up empresarial te lo dice en 5 minutos, por área y sin rodeos.